En este blog se presenta las competencias genéricas y profesionales que desde la perspectiva educativa han abordado la problemática ambiental. Incorporando conceptos básicos, así como principios de la educación ambiental, articulándolo con situaciones ambientales contextualizados. Finalmente nos muestran su visión ante esta problemática con una reflexión y propuestas, donde nos muestran su compromiso como futuras educadoras ante la sociedad.
lunes, 29 de junio de 2015
viernes, 26 de junio de 2015
Los niños se vinculan mucho mejor con acciones concretas que
con enunciados abstractos. Y sobre todo en cuestiones ambientales, los hechos
valen más que mil palabras. De nada servirá alentar a nuestros hijos a que
consuman menos electricidad si nosotras vamos por la casa dejando una estela de
luces encendidas. Tampoco vamos a lograr que hagan un uso racional del agua si
cada vez que lavamos los platos la canilla queda abierta durante veinte minutos
seguidos. Por eso, para construir conciencia ambiental, debemos considerar,
como premisa básica, el gran impacto del ejemplo.
La importancia del contacto con la naturaleza
De forma innata, los niños sienten amor por la naturaleza y los seres vivos,
por eso su curiosidad y apego por las plantas y animales que ven y les rodean
desde muy temprana edad. Pero no podemos amar lo que no conocemos, por eso es
esencial que nosotros, como papás involucrados en la tarea de educarles en
valores medioambientales, hagamos por llevarles a espacios al aire libre, donde
puedan apreciar la naturaleza.
Si ellos pueden ver a animales en su hábitat natural y
plantas que necesitan agua limpia y aire puro para sobrevivir, esto les ayudará
a entender cómo es la naturaleza y cuáles son las mejores acciones ecológicas
para preservar los espacios naturales. Salir de casa, dejar a un lado la
televisión y el ordenador, haciendo una caminata por la naturaleza, paseos
familiares al aire libre, jugando en parques y plazas, servirá para enseñar a
los niños apreciar y disfrutar de la naturaleza, y hará que sean más decididos
a preservarla.
El origen de los alimentos:
semillas, descubrir cómo
crecen las plantas
Ver crecer sus propios alimentos enseña a los niños a apreciar lo que está
sobre la mesa. Podemos animarles a plantar semillas y a cuidar sus plantas,
para que ellos mismos vean cómo a partir de una pequeña semilla crece una
planta que deberán cuidar y de la que brotarán flores y frutos. Aquí tiene una
gran importancia que conozcan huertos urbanos, como los que muchos colegios
ponen en práctica para sus alumnos. Otra buena idea es llevarlos al mercado o
ferias de alimentación para que tomen contacto directo con el origen de los
alimentos.
Enseñarles a reciclar: una forma de jugar y de ser
responsables
El reciclaje puede resultar una actividad divertida y
accesible para los más pequeños de la casa. Separar las latas, envases de
plástico, papel y botellas, explicarles la diferencia entre unos y otros, y
llevar cada uno a sus contenedores puede ser una práctica lúdica para ellos.
Una opción muy divertida para hacer con niños es que decoren las papeleras de
reciclaje, y que dibujen los residuos que pueden tirarse en cada contenedor,
pegando cada dibujo en los cubos de basura de casa, para que cuando tiren algo
a la basura les sea más fácil saber dónde va. También son actividades perfectas
para hacer con niños las manualidades con material reciclado como envases o
papel desechado de revistas o embalajes, y reutilizarlos para hacer disfraces,
objetos decorativos o juguetes.
jueves, 25 de junio de 2015
miércoles, 24 de junio de 2015
viernes, 19 de junio de 2015
jueves, 18 de junio de 2015
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